Rabietas: cómo acompañarlas sin perder los nervios
Su hijo se tira al suelo en el supermercado y todo el mundo mira. Respire: es una de las escenas más normales de la infancia, y hay forma de atravesarla con calma.
Actualizado el 13 de octubre de 2026 · fuentes comprobadas el 13 de octubre de 2026
En resumen
Las rabietas son normales: según MedlinePlus empiezan entre los 12 meses y los 3 años, pueden ser diarias y se espacian después. Durante la rabieta, mantenga la calma, ponga al niño a salvo, no ceda en la norma y no grite ni pegue. Cuando se calme, nombre la emoción y ofrezca una alternativa. Consulte si empeoran o siguen frecuentes después de los 5 años.
Por qué ocurren
MedlinePlus lo explica así: el niño pequeño descubre que es una persona separada de sus padres y quiere afirmar su independencia, pero todavía no tiene las palabras para decir lo que siente. El «no» constante y la rabieta son la salida. El cansancio, el hambre o estar enfermo las empeoran.
Un estudio con relatos de padres sobre las rabietas de 335 niños de 18 a 60 meses (Potegal y Davidson, 2003) encontró dos componentes distintos: enfado (gritar, patalear, tirar cosas) y malestar (lloriquear, llorar, buscar consuelo). El enfado más intenso disminuía con la edad. Dicho de otra forma: detrás de la rabieta hay a la vez rabia y pena, y el niño necesita ayuda con las dos.
Durante la rabieta
- Usted primero. Respire y baje la voz. MedlinePlus recuerda que las rabietas no son culpa suya: usted no es un mal padre ni una mala madre, y su hijo no es un niño malo.
- Seguridad. Si están fuera de casa, llévelo a un lugar tranquilo (el coche, un baño) y manténgalo a salvo hasta que pase.
- Pocas palabras. En plena tormenta no escucha explicaciones. Una frase basta: «Estoy aquí. Cuando te calmes, hablamos».
- No ceder en la norma. Si la respuesta era no, sigue siendo no. Ceder por cansancio enseña que la rabieta funciona (AEP).
- Sin gritos ni golpes. Gritar o pegar solo empeora la situación (MedlinePlus).
- Distraer, si funciona. Con los más pequeños, cambiar de habitación, ofrecer otro juguete o cantar una canción puede cortar la escalada (AAP).
¿Es normal?
Que se tire al suelo, patalee, llore muy fuerte o diga «te odio» durante una rabieta es frecuente entre los 1 y los 4 años. No es una señal de que lo esté haciendo mal.
Lo que nunca se ignora
La AAP señala dos situaciones en las que hay que intervenir enseguida:
- Peligro físico: salir corriendo hacia la calle, subirse a algo alto. Deténgalo y sujételo con firmeza.
- Golpes, patadas, mordiscos o lanzar cosas a otros: deténgalo en el momento y deje claro que eso no se permite, apartándolo de la situación.
Después de la rabieta
Cuando se haya calmado:
- Ofrézcale consuelo: un abrazo si lo acepta.
- Ponga nombre a lo que sintió: «Estabas muy enfadado porque querías seguir en el parque».
- Recuerde la norma y la alternativa: «Puedes estar enfadado; no puedes pegar. Puedes pisar fuerte o venir a abrazarme» (la AEP propone exactamente esta idea: validar la emoción y frenar la conducta).
- Pase página. No hace falta un sermón ni un castigo añadido.
Prevenir: las rabietas que se pueden evitar
Cuándo hablar con el pediatra
Pida ayuda también si usted siente que pierde el control, se descubre gritando a menudo o teme reaccionar con un golpe. Pedir ayuda es cuidar a su hijo. En España, su pediatra o su enfermera de pediatría del centro de salud; en México, su médico familiar o su pediatra.
Para la pareja
Pónganse de acuerdo en dos cosas: qué normas no se negocian y quién toma el relevo cuando uno de los dos está a punto de estallar. «Te relevo» es una de las frases más útiles de la crianza.
Para esta etapa
Lo que preguntan los padres
¿A qué edad son más frecuentes las rabietas?
MedlinePlus sitúa el inicio entre los 12 meses y los 3 años, con rabietas que pueden ser diarias. De 3 a 5 años siguen, pero con menos frecuencia, y después de los 5 años son raras.
¿Hay que ignorar una rabieta?
Si el niño está a salvo y no rompe nada, alejarse un poco puede acortarla porque el drama pierde público (MedlinePlus). Pero la AAP insiste: nunca se ignora un peligro (salir corriendo a la calle) ni los golpes o mordiscos.
¿Ceder acaba antes con la rabieta?
En el momento puede que sí, pero la AEP cuenta «ceder ante rabietas por cansancio» entre los errores frecuentes: el niño aprende que la rabieta funciona. Mantenga la norma con calma y ofrezca otra opción.
¿Mi hijo tiene más rabietas porque no le hago caso?
No necesariamente. La AAP recuerda que la personalidad influye mucho y que un niño con más rabietas que otro no significa que usted le preste poca atención.
Fuentes
- MedlinePlus en español — Rabietas comprobada el 13 de octubre de 2026
- HealthyChildren.org (AAP) — Consejos para sobrevivir las rabietas o berrinches comprobada el 13 de octubre de 2026
- AEP En Familia — Normas y límites en la infancia actual: educar sin gritar, pero sin renunciar a guiar comprobada el 13 de octubre de 2026
- Potegal M, Davidson RJ (2003), Temper tantrums in young children: 1. Behavioral composition, J Dev Behav Pediatr (DOI 10.1097/00004703-200306000-00002, PMID 12806225) comprobada el 13 de octubre de 2026
Mamavela informa; esta guía no sustituye a tu matrona, a tu médico ni a tu pediatra, que conocen tu situación. Ante cualquier duda, llámales. En caso de urgencia, llama al 112.